Patria
2012
                       Mi ritual comienza vestido de blanco, descalzo, rapado, con muy poca luz, arrastrando la historia viva anónima sobre el suelo de la antigua estación del ferrocarril. Una historia de una vida desgarradora, dolorosa, sin normas y sin límites, de alguna manera eterna, halada y condensada en un envoltorio en forma de lliclla de sobrevivencia, contenida con un colchón, una mesa de madera, un taburete, una madre desplazada por la violencia y una caja de cartón con la que atravieso el espacio, froto el piso, lo rasgo y lo vacío, para luego izar uno a uno los objetos y a ella. La caja de cartón es tratada como caja de luz, iluminando el espacio con un texto titilante irradiado desde adentro por un cabo de vela encendido que anuda una anti-escena asistida de dolor, piedad y misterio.